Jueves, 28 de mayo de 2026
Nuestra asociación no cesa su actividad durante el periodo estival
Se acercan los meses de verano, llega el calor y cambian las necesidades de las personas sin hogar
Jueves, 28 de mayo de 2026
Nuestra asociación no cesa su actividad durante el periodo estival
Se acercan los meses de verano, llega el calor y cambian las necesidades de las personas sin hogar
Se acerca el mes de junio y, junto con julio y agosto, llegan los meses en los que las cifras demográficas de la ciudad de Valencia fluctúan. Muchas familias abandonarán la urbe para retirarse a lugares de descanso; mientras tanto, a los aeropuertos y estaciones llegarán cientos de miles de turistas dispuestos a conocer una ciudad que, para muchos, resulta novedosa, consumiendo en establecimientos, locales de ocio y hostelería.
Los días se alargan, las noches se hacen más pesadas, el calor llama a la puerta y sobre las calles de Valencia pesa una realidad que muchos quieren pasar por alto. Existe una situación que debe concienciar al conjunto de los ciudadanos: el mercado laboral despunta con contratos temporales, algo que aparentemente suena positivo, pero que contrasta negativamente con la situación de la vivienda, inaccesible para muchos.
Créanme cuando les digo que las calles de Valencia duplican las cifras de sinhogarismo durante esta época, pues muchos jóvenes y adultos vienen de fuera para cubrir la temporada alta de la hostelería y del sector hotelero. Sin embargo, cerca del 60 % de su retribución se destina a sufragar el coste de una habitación y el resto apenas alcanza para cubrir necesidades básicas como la alimentación o el transporte.
Las personas que ya viven todo el año en la calle tendrán ahora que enfrentarse, además, al calor, al turismo masificado que dificulta el descanso, a la sed y, por ende, a una preocupante deshidratación. Los precios medios de consumo, especialmente en el ámbito de la alimentación, aumentan por tratarse de temporada alta, y todo ello desencadena una situación verdaderamente desbordante.
Es el momento de no venirse abajo y de continuar nuestra misión: ser apóstoles de la Divina Misericordia. Llega el tiempo de no rendirse y de seguir adelante. Nuestra asociación, Apostolado de la Divina Misericordia de Valencia, duplica y triplica ahora sus esfuerzos para llegar allí donde el Espíritu Santo nos llame, abordando situaciones muy particulares, brindando apoyo material y espiritual, y trabajando con constancia y sin desfallecer.
Ahora, en lugar de mantas y ropa de abrigo, debemos entregar lotes de aseo personal: toallas, jabón, cepillos de dientes, protección solar, kits de afeitado y repelentes de insectos. También agua, porque paliar la sed es fundamental. Seguiremos preparando menús para la cena y procuraremos que no falten alimentos apropiados y apetecibles para esta época del año.
Algunos de nuestros jóvenes voluntarios, por motivos de residencia, abandonarán Valencia para regresar a sus hogares; otros, en cambio, dedicarán más horas al Apostolado al encontrarse en periodo vacacional. Por ello, invitamos a todos a unirse y colaborar con nosotros en el desempeño de esta obra de Dios que es la Asociación Apostolado de la Divina Misericordia de Valencia, la cual, después de once años, no cesa su actividad ni siquiera en tiempo de asueto.
Pedimos a Dios que ilumine cada paso que demos y que la Santísima Virgen y los Santos Apóstoles de la Divina Misericordia intercedan ante el Padre por esta gran misión.
Arrancamos el periodo estival. ¿Nos acompañas?