Domingo, 12 de abril de 2026
Novena y Fiesta de la Divina Misericordia
Presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Salvador Giménez Valls, Obispo emérito de Lleida
Domingo, 12 de abril de 2026
Novena y Fiesta de la Divina Misericordia
Presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Salvador Giménez Valls, Obispo emérito de Lleida
Una vez más, la Divina Misericordia abraza el corazón de más de un centenar de fieles en la parroquia San Francisco de Borja de Valencia, sede de nuestra asociación. Desde las 10:30h., hora en la que han quedado abiertas las puertas de la iglesia parroquial, hasta el término de la Eucaristía, han estado abiertos los canales de la gracia a través del sacramento de la penitencia. Así lo reveló el Señor a santa Faustina Kowalska, y así se reflejaba en el rostro de cada penitente que acogía el perdón de sus pecados.
Por expreso deseo de Nuestro Señor Jesucristo, la fiesta de la Divina Misericordia se celebra el segundo domingo de Pascua.
Así, por octavo año consecutivo, hemos celebrado la solemne fiesta de la Divina Misericordia en comunión con toda la Iglesia universal, que con alegría aclama a su Señor, vivo y resucitado: un Dios que se hace presente en cada hermano que sufre, en la celebración de los sacramentos y en cada obra de misericordia llevada a término.
Fieles de distintos lugares de nuestra diócesis (de La Pobla de Vallbona, Torrent, Gandía, Chiva, Alborache, Muro de Alcoy, Sagunto, Xàtiva, Carlet, Massamagrell, Algemesí, entre otros) y de fuera de ella (La Alcora, Vinaroz, Ulldecona, etc.), así como de algunas parroquias de la capital del Turia, han participado en la solemne Eucaristía, presidida por el Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Salvador Giménez Valls, obispo emérito de Lleida y concelebrada por nuestro presidente D. Pedro Miret Giner.
Por decreto de la Penitenciaría Apostólica, con fecha 29 de junio de 2002, se ha concedido indulgencia plenaria «a todas aquellas personas que han participado, con las condiciones habituales de confesión sacramental y comunión eucarística, y con corazón contrito, en los actos de piedad celebrados hoy en honor a la Divina Misericordia».
Por vez primera, al término de la celebración de la Eucaristía, ha tenido lugar una procesión claustral por el interior de la parroquia, con la imagen de la Divina Misericordia sobre un anda, portada por devotos de la espiritualidad, junto a las relicarios de Santa Faustina Kowalska, San Juan Pablo II y el Beato Miguel Sopocko.
Agradecidos a Dios por tantos dones y gracias espirituales derramadas en nuestra parroquia, imploramos la intercesión de los santos Apóstoles de la Misericordia para seguir creciendo en el amor, especialmente hacia los pobres, desamparados, enfermos y marginados de la sociedad.
Gracias Señor por permitirnos vivir un año más, la fiesta en honor a tu Divina Misericordia. ¡Jesús, en Ti confío!