Jóvenes erasmus nos acompañan en nuestro apostolado por las calles de valencia

13 de mayo de 2021

Ayer miércoles, jóvenes voluntarios del grupo Erasmus, de la UCV (Universidad Católica de Valencia), de la UPV (Universidad Politécnica de Valencia) y de la UV (Universidad de Valencia), quisieron acompañar a los miembros Asociación Apostolado de la Divina Misericordia de Valencia, en sus encuentros semanales, a pie de calle, y así brindar su ayuda a los más pobres de nuestra ciudad de Valencia: los "Sin Techo".


Antes de salir, en los locales de la parroquia San Francisco de Borja de Valencia, preparamos los bocadillos y demás alimentos que se iban a repartir. A continuación, disfrutamos de un agradable momento ante Jesús Sacramentado, en el que los jóvenes presentaron ante Dios sus vidas y pidieron discernimiento para llevar a cabo el apostolado que iban a vivir esa noche.


Los jóvenes se fueron impresionados al conocer “in situ” cuál es la realidad de pobreza, marginación y soledad que sufren tantos hermanos nuestros, durmiendo al raso, sin apenas comida, compañía y en total desamparo.


Nos acompañaron universitarios de distintas nacionalidades y culturas: alemanes, italianos, británicos, indios, marroquíes y españoles… todos unidos para ser apóstoles de misericordia con el hermano que sufre, dando de comer al hambriento, de beber al sediento, visitando al enfermo y vistiendo al desnudo. Fue sin duda, para todos, una experiencia inolvidable. Fue una noche de verdadera MISERICORDIA.


Compartimos con vosotros algunas fotografías del encuentro. ¡Gracias a todos por vuestra oración y colaboración! ¡Os esperamos pronto!



ORIGEN DE NUESTRO APOSTOLADO


Nuestro apostolado por las calles de Valencia, se remonta al año 2016, poco después de la erección canónica de nuestra asociación. Por aquel entonces, nuestro presidente D. Pedro Miret Giner y el Hno. Israel de María salían desde la parroquia de la Resurrección del Señor de Valencia, anterior sede de la asociación, a buscar los lugares donde habitualmente se refugiaban, por las noches, las personas más vulnerables, pobres y necesitadas. Iban provistos de café, leche, cacao, galletas y toda clase de bollería y al encontrarse con ellos les ayudaban, en la medida de sus posibilidades, a paliar el frío del invierno y la soledad de la noche. Es así cómo empezó, guiados por el Espíritu, esta gran obra de misericordia


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